Cultivos
El cultivo del arroz en l’Albufera forma parte esencial del paisaje, la memoria agrícola y la vida del humedal. El Parque Natural de l’Albufera de Valencia tiene alrededor de 21.100 hectáreas, y dentro de esa extensión, podemos diferenciar tres ecosistemas:
La laguna de l’Albufera, la que le da nombre al parque, y que tiene unas 2.100 hectáreas, y una profundidad que no llega a un metro.
Rodeando a ese lago de l’Albufera nos encontramos con un marjal, que por definición es una zona húmeda, cercana al mar, de gran riqueza tanto en fauna como en flora. Suelen servir como estaciones de paso para las aves entre el Norte de Europa y África. En esta zona es dónde nacen los campos de arroz.
Por otro lado, el lago está separado del mar por la Devesa, el tercer ecosistema de l’Albufera y uno de los bosques costeros más valiosos del Mediterráneo. Se trata de una restinga litoral que se extiende entre El Saler y El Perellonet. Aquí, la flora que vamos a encontrar es una densa vegetación arbustiva y arbórea en la que predomina el pino Carrasco.
A destacar también que los sistemas litorales están influenciados por la dinámica de los vientos y la acción del oleaje. La Devesa de El Saler y las dunas de El Dosel, en Cullera, son los lugares más valiosos, ya que en el resto del parque natural, la transformación urbanística ha hecho desaparecer este sistema dunar.
El arroz
El cultivo del arroz no es solo agricultura, sino que se ha convertido en una parte más del paisaje de l’Albufera. En este sentido, podríamos decir, que es una pieza que encaja con todo, es decir, paisaje, agua, vida y biodiversidad, cultura, oficios y finalmente, gastronomía. Cada uno de los elementos mencionados es clave dentro del proceso agrícola del cultivo del arroz.
El paisaje: porque son los arrozales los que forman el marjal que rodea el lago.
El agua: el manejo de las compuertas, las acequias y el control de los niveles de inundación marca cada fase del año. Los campos se vacían o se inundan dependiendo de la fase de cultivo en la que se esté. Pero…¿cómo se controla todo esto? pues…a través de una red tradicional de acequias y compuertas que conecta el marjal con el lago y con las salidas hacia el mar.
Vida y biodiversidad: al inundarse los campos, el humedal se multiplica, y con ello, crecen las especies que habitan en él.
Cultura y oficios: Conviven la vida en el lago y el trabajo en el marjal.
Gastronomía: sin arroz no existiría ni «la paella» ni tampoco media parte de la cocina valenciana de la actualidad.
La perellonà es la inundación de los arrozales que coincide con los meses de invierno. Después de la cosecha, lo que ocurre es que los campos vuelven a llenarse de agua durante semanas. De tal manera, que se convierte en un paisaje precioso porque los campos parecen espejos, así que se vuelve una época idónea para ir a visitar l’Albufera, por las fotografías que se pueden hacer.
Fases del arroz en l’Albufera
Cabe destacar, que según el año, las fechas pueden variar un poco, pero normalmente el ciclo se divide en seis fases:
1) Preparación del campo (enero- marzo)
Después del invierno se empieza a preparar el terreno, es decir, se acondiciona el barro, se preparan las márgenes, y se deja todo listo para el siguiente ciclo.
2) Siembra (finales de abril- mitad de mayo)
Es el momento de la siembra del arroz, en campos llenos de agua. Se considera una gran época porque el marjal tiene reflejos muy limpios y el paisaje presenta una calma total.
3) Crecimiento ( mayo- julio)
El arroz crece y los campos se vuelven de un verde intenso. Es en este momento cuando se pueden dar paseos realmente agradables ya que el marjal está vivo y el paisaje está en su época más brillante.
4) Maduración ( julio-agosto)
El arroz va presentando cambios. Ahora, el verde muda a tonos más dorados.
5) Cosecha o «segà ( septiembre- principios de octubre)
Los campos se tornan dorados. Es el gran momento de la recolección. Es una de las épocas más bonitas para visitar l’Albufera debido a la belleza de los atardeceres.
6) Invernada /perellonà ( noviembre-enero)
Al volver el agua, vuelve el espejo y su reflejo, y también esa sensación de humedal que hace a la Albufera tan especial.
Una fecha para apuntarse es La fiesta de la Siega dónde se recrean técnicas tradicionales, se aprende cultura, tradición y el arroz viene a ser el protagonista de la jornada. Es una ocasión estupenda para aquellos que quieran ir más allá de ver un paisaje , y deseen comprender realmente la tradición.


Referencias y fuentes:
Imágenes:
Imagen 1: Arroz Dacsa
Imagen 2: Quique D’ Acosta
https://birdingalbufera.es/es/albufera-la-devesa-y-dunas-litorales.html
